Vale, vale, pero… ¿eso cuánto me va a costar?

Muchas conversaciones con clientes pasan por esta fase en la que ya han validado el cumplimiento de los requerimientos que se habían planteado inicialmente para su sistema de videovigilancia y quieren conocer el coste.

La respuesta a esta pregunta es: Depende de ti.

Cuando respondemos así a los clientes, nos prestan atención renovada puesto que no es lo que estaban esperando y les llama poderosamente la atención.

Y la respuesta es esta porque depende de hasta donde haya llegado el cliente con los requerimientos que considera se necesitan cubrir por el sistema requerido.

Nos explicamos.

Dentro de un sistema de videovigilancia la elección del dispositivo va más allá de si posee las características de imagen que se precisa cubrir. La tecnología permite obtener un mejor rendimiento por más tiempo y hay que detenerse a pensar en ello antes de tomar la decisión de compra más económica. La imagen es luz y si se necesita la calidad más alta por requerimientos de la escena, es imprescindible que la zona esté bien iluminada, aunque en algunas circunstancias esto es más complicado que adquirir sistemas dotados de soluciones tecnológicas de optimización de la luz como Axis Lightfinder o Axis OptimizedIR, ambas de nuestro socio Axis Communication. Elegir una cámara sin estas posibilidades es tener un sistema que finalmente no va a cubrir adecuadamente las necesidades que se tenían.

Disponer de imágenes de gran calidad y resolución supone tener la necesidad de tener grandes espacios de almacenamiento. Este nuevo requerimiento hay que contemplarlo en el análisis presupuestario inicial. También precisarán de mayores anchos de banda que puede que la red actual no soporte y la nueva instalación de vídeo provoque una inversión inesperada en la red de comunicaciones. Utilizando tecnologías de compresión como Axis Zipstream se pueden reducir los requisitos de almacenamiento un 50% o incluso puede que más.

La tasa de fallo y reposición de los dispositivos adquiridos es otro factor muy importante. Cuando el número de dispositivos que se averían con el transcurso de los años es importante, los costes de reposición aumentan significativamente y no solamente por el reemplazo del propio dispositivo, sino por todos los costes asociados al propio acto de sustitución, más aún si se precisan vehículos elevadores para alcanzar el lugar donde se hayan instalado. A esto, obviamente, hay que añadir los costes derivados de los periodos sin servicio entre que se detecta la avería y finalmente se repara o se sustituye por otro nuevo y, por supuesto, los potenciales riesgos de pérdidas que se puedan producir mientras no exista una cámara operativa en ese punto. Seleccionar un fabricante confiable con una importante trayectoria en la fabricación y perfeccionamiento de dispositivos proporciona ahorros significativos de costes a largo plazo.

Hemos visto solo tres aspectos a contemplar a la hora de evaluar los costes de un sistema de videovigilancia, pero hay muchos más que en, su conjunto, suponen importantes sumas a contemplar en el momento de la compra inicial. De esa decisión inicial dependerá que los costes se disparen o, por el contrario, sean reducidos.

En la siguiente entrevista realizada por Axis Communications a nuestro CTO José Ramón Ansó repasa muchos factores más que influyen en los costes de un sistema de videovigilancia y que, habitualmente, no se tienen presentes hasta el momento en el que hay que hacerles frente.

¿Estás preparado para implementar tu sistema de seguridad?

La seguridad física y la ciberseguridad se pueden abordar con el mismo enfoque. ¿Has leído nuestra entrada de blog: Cómo entender la ciberseguridad desde el enfoque de la Seguridad Física?

¡Ve a leerla para entender cómo trabajar en conjunto ambas estrategias!